LIBROS QUE GUILLERMO DEL TORO RECOMIENDA QUE TODO EL MUNDO LEA
Estos son los libros que el tres veces ganador del Premio de la Academia, el Director Guillermo del Toro recomienda que todos en el mundo los lean; esta es tu nueva lista de lectura.
El cineasta tapatío no recomienda libros para presumir de erudición ni para imponer un canon personal. Lo hace porque cree, profundamente, que la imaginación se entrena. Que la empatía se expande. Que la belleza y el horror conviven mejor cuando un buen autor nos muestra cómo mirarlos sin miedo. Por eso, cada título que menciona funciona como una pieza más del rompecabezas creativo del director: una ventana a su sensibilidad, a sus obsesiones y a su forma única de entender el mundo.
Antes de pasar a su lista de recomendaciones —una mezcla de clásicos, rarezas y joyas emocionales— vale la pena recordar que Guillermo del Toro no sólo filma historias: las lee con devoción, las disecciona y luego las revive en pantalla. Y quizá, al seguir sus sugerencias, podamos entender un poco mejor de dónde nace esa mezcla inconfundible de ternura, monstruos y humanidad que caracteriza su obra.
1. Frankenstein, de Mary Shelley
Era inevitable que Guillermo del Toro comenzara su lista con Frankenstein. No sólo porque es uno de los pilares de la literatura gótica, sino porque se ha convertido casi en una extensión de su identidad creativa. Del Toro ha confesado en múltiples ocasiones que siente una fascinación profunda —casi devocional— por la novela de Mary Shelley. Su colección de ediciones de Frankenstein es legendaria. Para él, Shelley no sólo inventó un monstruo; inventó una forma de mirar a lo “otro” con ternura y tragedia a la vez.
En la entrevista con Jack Edwards, el director vuelve a abrazar esa obsesión justo en el contexto de su nueva cinta Frankenstein. No es coincidencia: Del Toro lleva décadas soñando con filmarla, y por fin puede rendir homenaje a la novela que marcó su sensibilidad artística. Al recomendarla, no solo invita al lector a revisitar un clásico, sino a entender el corazón emocional de su propia versión cinematográfica: una historia donde la humanidad y la monstruosidad son espejos, no opuestos.
2. Jane Eyre, de Charlotte Brontë
Guillermo del Toro, refirió que Jane Eyre es “una absoluta obra maestra, verdaderamente trascendental”. La recomienda porque en la novela de Brontë encuentra ese gótico emocional que tanto lo inspira: una protagonista que enfrenta la oscuridad sin renunciar a su identidad. Del Toro admira cómo la obra combina pasión, vulnerabilidad y una fuerza moral que desafía su época, elementos que él considera esenciales para cualquier lector —y cualquier creador— que busque historias que dejan huella.
3. El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde
Del Toro confesó que El retrato de Dorian Gray lo conmueve profundamente. Ve en la novela de Wilde una reflexión aguda sobre la estética, la identidad y ese fugaz suspiro de vida que se nos escapa mientras perseguimos la belleza. Para él, el libro funciona como un espejo incómodo: una invitación a pensar en lo que sacrificamos para vernos perfectos y en lo que ocultamos para seguir siendo amados. Por eso lo recomienda: porque, más que un clásico, es una meditación brillante sobre lo que significa existir.
4. Bleak House, de Charles Dickens
Del Toro recomienda Bleak House como uno de esos libros que demuestran el poder total de una novela. Le fascina cómo Dickens construye un mundo moralmente complejo, lleno de injusticias, ironía social y un misterio que avanza como niebla espesa. Para el director, esta obra es un ejemplo magistral de cómo la literatura puede capturar el caos humano y volverlo inolvidable. Por eso la incluye: porque es un recordatorio de que las grandes historias también nacen del desorden, la desigualdad y la mirada crítica que no se rinde.
5. La dama de blanco, de Wilkie Collins
Del Toro incluye La dama de blanco porque —como confesó en la entrevista— ama a Wilkie Collins. Admira su capacidad para construir suspenso victoriano con una elegancia casi quirúrgica: atmósferas tensas, giros precisos y una intriga que envuelve sin trucos baratos. Para él, esta novela demuestra cómo el misterio puede convertirse en arte puro y cómo una historia llena de sombras puede revelar verdades profundamente humanas. cortas de Edgar A
6. Historias cortas de Edgar Allan Poe y Nathaniel Hawthorne
Cuando la conversación llegó a los cuentos, Del Toro no dudó: dijo que las historias cortas son una de las cosas que más adora en la literatura. Recomendó especialmente leer a Edgar Allan Poe y Nathaniel Hawthorne, autores que, según él, “hacen del mundo un lugar mejor”. Para Del Toro, ambos dominan el arte de condensar lo humano —lo siniestro, lo moral, lo trágico— en unas cuantas páginas que golpean más fuerte que muchas novelas enteras. Leerlos es volver a lo esencial: atmósfera, idea y emoción en su forma más pura.
7. El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers
Del Toro recomendó El corazón es un cazador solitario porque es una novela que, según dijo, lo hizo sentir con una profundidad extraordinaria. Le conmueve la sensibilidad con la que McCullers retrata la soledad, la incomunicación y la necesidad humana de ser escuchado. Para él, este libro demuestra cómo la literatura puede tocar fibras silenciosas y revelar la vulnerabilidad que todos compartimos, incluso cuando creemos estar solos en el mundo.
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8. Ambrose Bierce, Jorge Luis Borges, Horacio Quiroga e Italo Calvino
Para cerrar sus recomendaciones, Del Toro mencionó a varios autores que, según él, todo lector debería visitar al menos una vez. Habló de Ambrose Bierce, a quien admira por su gran estilo: directo, oscuro y lleno de ironía. Si buscas un punto de entrada, “El incidente en el puente de Owl Creek” es su cuento más célebre y uno de los más impactantes del siglo XIX.
También recomendó a Jorge Luis Borges, señalándole como un escritor esencial para los latinos. Del Toro valora esa mezcla única de erudición, imaginación y precisión que convierte a Borges en un universo completo en pocas páginas. Una buena puerta de entrada es su colección “Ficciones”.
Mencionó después a Horacio Quiroga, subrayando —con humor— que Borges lo odiaba, pero que eso no impide reconocer su talento absoluto para el cuento. Quiroga escribe con intensidad visceral; “Cuentos de amor, de locura y de muerte” es una muestra perfecta de su poder narrativo.
Finalmente, nombró a Italo Calvino, un autor que Del Toro aprecia por su ligereza imaginativa y su capacidad para pensar el mundo desde otras geometrías. Aunque no mencionó una obra específica, “Las ciudades invisibles” suele ser la recomendación ideal para descubrirlo: un libro que abre la mente más que cualquier mapa.
Leer las recomendaciones de Guillermo del Toro es asomarse a la biblioteca interior de un creador que ha hecho de la imaginación un refugio, una herramienta y un acto de resistencia. Sus elecciones no buscan imponer gustos, sino abrir puertas: hacia lo gótico, lo humano, lo trágico, lo fantástico y lo profundamente sensible. En cada nombre que menciona —de Mary Shelley a Calvino— hay una pista sobre la manera en que entiende el mundo: con asombro, con ternura y con una conciencia constante del misterio que nos rodea.
Seguir su lista no es simplemente leer lo que él leyó, sino permitir que esas mismas historias nos transformen. En tiempos de distracción, prisas y ruido, Del Toro nos recuerda que los libros todavía pueden movernos, conmovernos y, como él mismo dijo, hacer del mundo un lugar mejor. Y quizá ahí radique la magia de su selección: no son solo obras maestras, son faros. Y leerlas es, de algún modo, aprender a mirar con un poco más de luz.














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